El sábado pasado tuvimos una visita muy especial. Jose Camilo, de Sotrondio, vino a enseñarles a sus nietas Melissa y Mary An su historia, aquella parte de la historia minera asturiana que él vivió en primera persona y que hoy todos, incluidas sus nietas, podemos conocer en el CEMM.

Estas chiquillas francoastures, con residencia en Perpignan, quedaron francamente sorprendidas con las historias que su abuelo nos contaba según avanzábamos en la visita por el Centro, llevaba incluso en su llavero la ficha de cuando trabajó en el Sotón y hasta les enseñó su taquilla con su número: 666.Centro de Experiencias y Memoria de la Mineria

No podéis haceros idea de la emoción que se palpaba en el aire: el abuelo se conmovía al ver a sus nietas tocando las cosas con las que él trabajó tantos años: en el almacén, empujando un vagón o utilizando la centralita de teléfonos de nuestra querida Carmina 😉

Sin duda, fue toda una experiencia para todos, las chicas descubrieron una parte de la vida de su abuelo que ya es historia y el abuelo, disfrutó de lo lindo viéndolas hacerlo.

Nosotros también disfrutamos de las chicas y del abuelo. Para nuestro álbum de recuerdos se quedan los tres.